Todas las chicas sueñan con besos prohibidos. Como el que recibió Helena esa Nochebuena, en el jardín de un convento parisino bañado por la luna. Aunque sorprendida y enfadada, el gesto de ese inglés desconocido le había resultado increíblemente romántico. Los años han pasado, y Helena se ha convertido en una mujer hermosa y refinada, rodeada de pretendientes atraídos por su belleza y por su dote.
Leí este libro porque necesitaba un descanso en mis lecturas y las novelas románticas suelen ser cortas y rápidas de leer y suelen cumplir mis necesidades. Algo me decía que esta novela no me cambiaría la vida y no me equivoqué mucho.
Helena es la condesa D' Lisle que se encuentra bajo la supervisión de su tío Fabien, un hombre que antepone el poder a sus seres queridos.
La novela empieza en Nochebuena con una Helena de 16 años que pasea por el convento en el que reside. De repente aparece de la nada un chico muy apuesto con el objetivo de ganar una apuesta. Antes de huir, ser funden en un beso.










