Yarvi, el hijo menor del rey, nació con una malformación en una mano que ha llevado a todo el mundo,
incluso a su propio padre, a considerarlo «medio hombre». Por eso, en
lugar de formarse como guerrero, al igual que el resto de varones de su
estirpe, se ha dedicado a estudiar para convertirse en uno de los clérigos del reino. Sin embargo, en la víspera de la última prueba
para ingresar en esta poderosa orden de sabios, a Yarvi le llega la noticia de
que su padre y su hermano han sido asesinados. Él es el nuevo
rey.
Pero tras una terrible traición a manos de sus seres queridos, Yarvi se
encontrará solo en un
mundo regido por la fuerza física y los
corazones fríos. Incapaz
de llevar armadura o de levantar un hacha, deberá afilar y
agudizar su mente. Cuando se juntan a su alrededor una extraña hermandad de almas perdidas, descubrirá que esos compañeros
inesperados tal vez puedan ayudarle a convertirse en el hombre que quiere ser.
Este libro me
llamaba muchísimo la atención, había leído muchísimas reseñas y habían hablado
muy bien de él. El argumento principal me interesaba pero había un elemento que
me hacía dudar y era que se trataba de un libro juvenil. No es un género que me
suele gustar y por eso era un poco reticente a leerlo. Pero finalmente decidí
abandonar los estereotipos y le di una oportunidad. Y la verdad es que no me ha
decepcionado. Medio Rey es un libro que se lee muy rápido, con unos personajes
bien construidos aunque no profundamente elaborados, una historia interesante,
llena de giros argumentales, que engancha y lees enseguida.









